Cómo cultivar pimientos en una maceta

Los pimientos, en todas sus variedades y usos, poseen múltiples propiedades beneficiosas para la salud al contener vitamina C, A, vitaminas del grupo B, carótenos, minerales como el potasio y el magnesio, poca grasa y ser ricos en fibra. De hecho, el índice de vitamina C es incluso más elevado que en las naranjas.

Se trata de un alimento ideal para cultivar en casa, incluso si no dispones de jardín o un terreno para hacer un huerto. Los pimientos pueden cultivarse de forma sencilla en una maceta, tan solo necesitas un abono adecuado y mantenerlos a buena temperatura para que produzcan una cosecha óptima.

Para cultivar esta hortaliza deberás adquirir semillas en un establecimiento especializado o utilizar semillas obtenidas de otros pimientos, además de un semillero para que germinen. También puedes optar por comprar directamente un plantón y sembrarlo en una maceta más grande.

El primer paso será colocar las semillas a cierta profundidad y cubiertas con un sustrato suelto y rico en materia orgánica. Los pimientos necesitarán un buen sistema de drenaje para crecer y desarrollarse.

"Las semillas de pimiento germinan muy bien cuando la temperatura ambiental ronda los 26 ºC", destacan desde Plantea en Verde. De hecho, a los pocos días o semanas de sembrar las semillas, cuando aparezcan las primeras hojas, tendrás que trasplantarlas a otra maceta más grande. Los pimientos necesitan un mínimo de horas diarias de sol, aproximadamente seis, por lo que si los cultivas dentro de casa lo aconsejable es colocar la maceta al lado de una ventana donde reciba cierta cantidad de luz solar.

Por otro lado, este cultivo también necesita un riego frecuente para mantener la tierra con humedad. Por tanto, se debe procurar que el suelo esté húmedo, pero sin que llegue a encharcarse. Cuando la planta vaya creciendo tendrás que volverla a trasplantar a una maceta con mayor profundidad y colocar guías cuando alcancen una altura considerable.