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¿Quién logrará una tercera Estrella? ¿Habrá escabechina como en Francia? Rumores y quinielas para la ‘Guía Michelin 2019’

Si algo ha aprendido Michelin de su archienemigo 50 Best es que la alta gastronomía también necesita espectáculo para mantenerse en los titulares. De ahí la gala que organiza cada año la guía roja para presentar su nueva edición y el juego de rumores al que se presta para calentar el ambiente.Será mañana a última hora de la tarde -si no hay filtraciones antes, como suele ocurrir- cuando se conozcan las nuevas Estrellas Michelin 2019, pero ya hace días sus responsables prometieron novedades en todas las categorías.Eso significa que habrá por lo menos un nuevo tres Estrellas, nuevos restaurantes que saltarán de una a dos Estrellas y la entrada de más nombres en el pódium de la primera Estrella.Esa es la cara amable del asunto porque, a estas horas, seguramente lo que más preocupará a muchos es si Michelin aplicará en España la misma política que en Francia en esta edición y empezará a poner un poco de orden en esas Estrellas concedidas hace mucho y que nadie ha vuelto a revisar jamás.Cada año se retiran Estrellas, cierto. Pero este año en Francia se han tocado algunas vacas sagradas, quitado tres Estrellas a restaurantes y, en definitiva, hecho lo que hace ya tiempo algunos piden a nivel internacional para mantener el prestigio de una guía que cada vez lo tiene más complicado para justificar algunas decisiones.En un mundo cambiante, la alta gastronomía no es una excepción, y una guía hecha por y para hombres blancos -exactamente igual que 50 Best- cada vez chirría más entre los necesarios debates sobre el papel y protagonismo de las cocineras o esa concepción del mundo en el que todo se mira desde Occidente.En algo más de 24 horas saldremos de dudas, aunque no parece que Michelin vaya a apretarse el cinturón en España, un país donde la lluvia de Estrellas siempre ha sido bastante rácana en comparación con otros países.Así que la gran pregunta a estas horas es para dónde se irá la nueva tercera Estrella. Con Dani García -el triestrellado del año pasado- recién cerrado para iniciar nuevos proyectos, da la sensación de que hay que compensar esa pérdida.Cabe suponer que esta vez los inspectores habrán preguntado a los candidatos si tienen pensado anunciar el cierre una semana después de recibir el galardón. Como noticia, impagable. Como bofetada en la cara para Michelin, también, por mucho que de cara a la galería nadie se haya enfadado con García por lo suyo.¿Y qué nombre suena en todas las quinielas? Efectivamente, Disfrutar. El restaurante de Barcelona regentado por Mateu Casañas, Oriol Castro y Eduard Xatruch sigue su tranquilo pero imparable ascenso. Heredero natural de El Bulli, pocos dudan de que Disfrutar roza ya la tercera Estrella, y es solo cuestión de tiempo verlo en lo más alto de la lista 50 Best. Y lo cierto es que, más allá de la cocina y las técnicas que desarrolla este trío de chefs, su modestia y perfil bajo en medio del circo de la alta cocina hacen que caigan especialmente bien.Hay más candidatos, claro. Incluir a Mugaritz en la lista es ya casi un chiste después de tantos años, pero nunca se sabe cuándo Michelin puede entrar en razón y dejar de hacer el ridículo.Ricard Camarera parece vivir un gran momento, con lo que tampoco es descartable en la quiniela. Lo mismo que otro veterano de las dos Estrellas del que últimamente se habla bastante: El Cenador de Amos de Jesús Sánchez. Miramar, de Paco Pérez, siempre figura también en las quinielas, y Les Cols de Fina Puigdevall es otro que lleva muchos años cómodamente instalado en las dos Estrellas, así que tampoco habría que descartar un ascenso.

Los cocineros de mañana: así fue la final del concurso ‘GMchef 2019’

Hay más entusiasmo en cualquiera de estos chavales que en todos los Estrellas Michelin que se reunirán en breve para aplaudir la nueva edición de la guía. Algo así se comentaba entre el público que la semana pasada asistió en Florida Retiro (Madrid) a la final de la 4ª edición del concurso de tapas GMchef “Alimenta tu Talento” 2019.Más entusiasmo y más técnica que esos mismos chefs estrellados a su edad. Así lo reconocía Martín Berasategui, presidente del jurado encargado de elegir ganador entre los seis finalistas de este certamen en el que han participado más de 1.000 alumnos de cocina de todo el país. Nosotros no teníamos escuelas ni universidades para aprender -apuntaba Berasategui-, cualquiera de ellos es mucho mejor cocinero que nosotros a su edad.Como si de una final de MasterChef se tratara -pero, de nuevo, con más entusiasmo, técnica y menos lloros-, los finalistas tuvieron que rematar su plato ante el jurado que contaba también con los chefs Erlantz Gorostiza, Fina Puigdevall, Clara Villalón y el periodista gastronómico Jesús Terrés.Pero volviendo a lo importante, la barcelonesa Carla Peyron, alumna del IES La Flora de Burgos, fue la ganadora de la cuarta edición de este concurso con su tapa “Niñoyaky de queso y trufa, setas, maíz ahumado y crujiente de avellana“.El nivel, salta a la vista, era altísimo. Los nervios del último momento también, pero como suele ocurrir siempre en estos concursos, pocos serían los cocineros con años de oficio capaces de resolver en cuestión de minutos y ante el público un reto similar: crear una tapa con un coste que no supere los 4 euros y usando al menos cuatro ingredientes de las marcas propias de GM Food.La ganadora podrá realizar sus prácticas en el restaurante de Martín Berasategui. La segunda clasificada, Cristina Ramírez, hará un periodo de prácticas en el restaurante MB de Erlantz Gorostiza, con dos Estrellas Michelin, mientras que el tercer clasificado, David Padilla, pasará una temporada aprendiendo en el restaurante Les Cols de Fina Puigdevall, también con dos Estrellas Michelin.

En Estados Unidos, el 60% de la comida ya se pide en casa o para llevar

Cada vez que se acerca fin de año y toca repasar tendencias gastronómicas pasadas y futuras se habla de ingredientes, tipos de cocina o la superfood de turno. Pero hay algo que lleva ya tiempo apareciendo en todos los estudios y que está cambiando más el panorama de la restauración que cualquier aguacate: la gente pide más comida para llevar y se queda menos en los restaurantes.Y en algunos países las cifras dejan poco margen a las dudas: el futuro de los restaurantes son los clientes que quieren comer, pero en su casa o fuera del local. Así lo refleja un estudio de la National Restaurant Association, que asegura que un 60% de los clientes ya usa alguna de las modalidades de comida para llevar o reparto a domicilio.Detalles como que la fórmula más utilizada sea pedir la comida desde el coche certifican que los datos no son extrapolables a otros países y mucho menos a España. Pero sí que auguran un futuro -o presente- en el que la comida para llevar cobra cada vez más importancia en las cuentas de un restaurante.El auge de las aplicaciones y servicios de reparto que permiten a los restaurantes externalizar esta función es, de hecho, uno de los sectores con mayor crecimiento últimamente. Tanto que ya se empieza a hablar del concepto de las cocinas fantasma, que directamente eliminan de la ecuación a los restaurantes y dejen en manos de estos servicios de delivery todo el proceso, incluido el de cocinar.Puede parecer un asunto que solo afecta a cadenas de comida rápida, pero en realidad se trata de un cambio en los hábitos de consumo que de uno y otro modo afecta o acabará afectando a toda la hostelería. Curiosamente, no es un tema habitual de las decenas de congresos y ferias gastronómicas que se suceden cada mes en el país, ni se suele hablar de ello en las charlas de los cocineros.

Ocho vinos para descubrir Tenerife

Son uno de los grandes desconocidos cuando se habla de vinos españoles, pero mucho enólogos coinciden en señalar Tenerife como una auténtica joya vitivinícola. La distancia y las pocas referencias que llegan a la península -la mayoría se consume en la propia isla- propicia que tengan un punto exótico y desconocido que los hace todavía más atractivos.Uvas bastante desconocidas para la mayoría (Listán, Baboso…) y unos precios en bodega realmente muy competitivos son la carta de presentación de estos vinos.No obstante, en la pasada edición de San Sebastián Gastronomika, los vinos de Tenerife tuvieron un especial protagonismo, tanto en la cena homenaje a Carme Ruscalleda -maridada con vinos de la isla- como en una cata muy especial en la que 8 vinos ejercieron de embajadores de la isla.Una selección realizada por Ferrán Centellas y José Hidalgo Togores y de la que merece la pena tomar buena nota para todos los interesados en descubrir los vinos de una región que promete dar mucho que hablar y que concentra nada menos que 5 denominaciones de origen.Esta es la selección propuesta por los dos enólogos:

“La industria es la mayor responsable de la mala alimentación de los niños”, Lucía Martínez y Aitor Sánchez, nutricionistas

Si hablar de nutrición es siempre un tema delicado en el que se mezclan falsos mitos arrastrados durante décadas con mucho listo queriendo hacer su negocio, si se trata de la alimentación de los más pequeños, las cosas se complican todavía más. Los nutricionistas Aitor Sánchez y Lucía Martínez han decidido poner su granito de arena para que los padres lo tengan un poco más fácil a la hora de confeccionar menús sanos para los niños con ¿Qué le doy de comer?Porque no se trata solo de recordar todo lo que se hace mal, todos esos mitos que perduran o el papel de la industria alimentaria en lo que puede convertirse en un problema de salud nacional si no se corrige a tiempo. Tan importante como esa información es poner sobre la mesa ejemplos para el día a día, desde cenas o meriendas saludables hasta cumpleaños infantiles sin toneladas de azúcar.En realidad, es mucho más sencillo y económico de lo que la mayoría cree, tal y como nos explican los dos autores con los que hemos charlado coincidiendo con el lanzamiento de este libro.¿Creemos que damos de comer a nuestros hijos mejor de lo que realmente lo hacemos?L.M. Probablemente sí. En principio ninguna familia conscientemente malalimenta a los hijos, psicópatas a parte. Es verdad que muchas veces sabemos que no es lo mejor, pero pensamos que por una vez no pasa nada. Por una vez al día, por una vez a la semana, con la frecuencia que sea. Conscientemente no se alimenta mal, pero al final se acaba alimentando mal por fiarnos de consejos que no están bien fundamentados.¿Qué les decimos a los de “no tengo tiempo para cocinar”?AS. Las alternativas malsanas que eligen no les ahorran necesariamente tiempo. De hecho, las propuestas que hacemos en el libro son para comer saludable sin que triplique tiempo.Cuando horneamos una pizza o freímos unos nuggets, cuando hacemos unas empanadillas, no estamos ahorrando tiempo, si no que muchas veces lo que se vislumbra es la falta de recursos.Lo que hacemos es dar ideas y sobre todo capacitar a las familias para que se den cuenta de que abrir un bote de garbanzos o una lata de atún para añadírsela a una ensalada es una de las cosas más rápidas que se pueden hacer y, a la vez, es saludable.Potitos y papillas industriales. ¿Sí, no, a veces?A.S. Nosotros no somos los que marcamos la frecuencia de consumo en las familias con niños, lo que podemos hacer es recomendarlo. Y en este caso las papillas industriales son un alimento completamente malsano por su formulación: tienen cereales dextrinados y cereales hidrolizados que hacen que estén demasiado dulces. Si tuviéramos que hacer una recomendación sería que cuantas menos mejor.Y los potitos, depende de la composición. Hay algunos que son únicamente fruta triturada, otros que mezclan zumo y fruta. En este caso habría que decirles a las familias que prioricen siempre los de fruta triturada. Pero no hace falta recurrir a ellos, triturar la fruta en casa es muy sencillo.Sugerís en el libro una primera ensalada para niños: zanahoria, pepino, tahina, aceite y limón. Seguro que muchos padres cuando lean esto pensarán “ya están los modernos proponiendo cosas raras que no comemos ni nosotros”.L.M. Zanahoria, pepino, aceite y limón… Si los consideramos cosas raras empezamos a tener un problema. Y la tahina es pasta de sésamo, la tiene Mercadona. Si algo lo tiene Mercadona ya no lo podemos considerar cosa rara. Eso es un consenso científico nacional.Los niños aprenden con el ejemplo. Es uno de los mayores puntos que tenemos para modificar sus deseos y su alimentación y, a parte de eso, también somos los que decidimos, al menos hasta cierta edad, qué van a tener los niños para comer. La cultura gastronómica de los padres y sus costumbres obviamente condicionan a los hijos.El otro día por la mañana, en el colegio, una niña iba comiendo una manzana. Una madre puso cara de extrañeza y comentó que su niño siempre desayunaba leche y que le daba galletas para que al menos saliera de casa con un vaso de leche tomado. ¿Son los mitos nutricionales uno de los mayores enemigos de una alimentación sana?A.S: Si hubiera que destacar algo sobre alimentación infantil, diría que uno de los errores básicos es pensar que los niños tienen que consumir productos dirigidos al público infantil. Y que existen alimentos que son para adultos que nunca daríamos a un niño.Obviamente hay productos que no pueden tomar por su desarrollo. Pero es que a lo mejor estamos los adultos en un restaurante pidiendo setas y pimientos verdes y nunca se nos ocurriría dárselos a un niño porque culturalmente pensamos que no es comida para ellos. Y entonces acabamos en el menú infantil.Los niños ven 25 anuncios de comida al día, explicáis en el libro. ¿Qué nivel de responsabilidad tiene la industria alimentaria en la mala alimentación de los niños?A.S. Obviamente el nivel de responsabilidad que tiene la industria en la mala alimentación de los niños es muy alta. La mala alimentación es a base de productos que vende esa industria, así de sencillo.No son los únicos responsables, pero sí que son el sector que fabrica y vende el producto, que facilita que esté presente en los supermercados y que lo anuncia. Por tanto, su nivel de responsabilidad es altísimo.La familia también tiene parte de responsabilidad y muchas veces la administración que no controlando el mensaje que lanza la industria alimentaria de estos productos.“Pues yo toda la vida he desayunado leche con cacao y galletas y he crecido muy sano”. ¿Qué podemos responder a quienes tiran de este argumento?A.S. Es una respuesta y un argumento bastante de cuñado. Del tipo “de algo hay que morir”, o “mi abuelo tomaba vino todos los días y llegó a los 92 años”. Las recomendaciones de salud pública no se hacen en base a anécdotas de qué le ha pasado a mi abuelo o qué hice yo durante mi infancia.Las recomendaciones de salud pública se hacen teniendo en cuenta lo que le pasa a la población en general. Por tanto no tenemos que pensar que nosotros mismos pudimos tomar cacao en la infancia y crecer sanos.Podríamos decir lo mismo de la actividad física. “Pues tan importante no será la actividad física, porque yo no hacía ni baloncesto, ni fútbol, ni danza, ni baile de pequeño y he crecido perfectamente”. Eso no quiere decir que tengamos que fomentar el sedentarismo. Esta clase de argumentos, directamente, parten del error porque no están bien construidos.La situación económica y posición social es un punto que mencionáis pero que muchas veces se obvia al hablar de alimentación. ¿Comer sano es más caro que comer mal?L.M. Depende de lo que comas. Es verdad que la comida insana es muy barata: la bollería, las galletas, los cereales azucarados… Pero también es cierto que una alimentación basada en fruta y verdura local de temporada, legumbres, cereales integrales no es más cara que una con lo mismo a la que añadamos productos insanos.Uno puede comer mal y caro. Por ejemplo, puedes comer fuera de casa cada día, que te salga caro y comer bastante mal. También puedes comer bien y caro y bien y barato. Lo importante es hacer una buena elección de alimentos, insistiendo en que una de las fuentes calóricas más saludables es la legumbre y es más barata que el resto.

Ribeira Sacra, la viticultura heroica tras los vinos de moda

Algunos dicen que es cosa del último libro de Dolores Redondo. Otros de un programa de Calleja. Los que no hemos visto el programa y el best seller en cuestión ni fu ni fa, preferimos pensar que el único mérito es de los vinos. Y del paisaje de uno de esos rincones desconocidos del país pero que ahora ocupa muchos titulares con su Godello, su Mencía y eso que se conoce como viticultura heroica.A la Ribeira Sacra no se llega por casualidad. No es un lugar de paso. Aquí se viene expresamente. Hace unas semanas lo hicimos para visitar la bodega Ponte da Boga, la más veterana del lugar y una de las más grandes.Pero grande es algo relativo en una región donde todo es a pequeña escala: las parcelas, las bodegas (unas 100 componen la Denominación de Origen) y la producción. También los precios, visto el trabajo que implica.Repartida entre Orense y Lugo, en realidad la zona es muy amplia, pero hay un detalle que explica la escasa cantidad de uva y vino: solo se cultiva en los cañones del río con sistema de bancales. No es un capricho, sino que estas áreas a las orillas tienen su propio microclima, el único que permite tener vides en una de las regiones del país con el clima más duro. Sí, los veranos en Orense son terribles y los inviernos demasiado fríos.El precio a pagar es lo que ha conseguido dar a los vinos de esta DO una personalidad única y a su vendimia ese adjetivo de heroico. Las pendientes no solo impiden la vendimia mecánica, sino que convierten el trabajo en una suerte de equilibrismo para llegar a las uvas y subir cargados con ellas.Algunas fincas -como la de Sito, unas de las más grandes con las que trabaja Ponte da Boga- han instalado un sistema de carriles que facilita algo el trabajo. De aquí salen unos 25 mil kilos de Mencía, lo que se traduce en unas 20 mil botellas.Pero no es ya solo la vendimia, sino que cualquier trabajo en este tipo de parcelas es mucho más complicado. Incluido llegar a esta ellas.Y lo comprobamos mientras accedemos en coche por un camino en el que cuesta imaginar que entre un coche y menos aún un tractor con remolque. La cosa se complica incluso más en las parcelas a orillas del río y a las que solo se puede acceder en barca. Una imagen preciosa para la foto pero bastante complicada para la producción.Ribeira Sacra es la única DO gallega en la que el vino tinto es el rey, con una producción que alcanza el 80% del total y la variedad Mencía la más popular.Pero además de esta y la Godello -para los blancos-, bodegas como Ponte de Boga también están trabajando en recuperar uvas que estaban prácticamente olvidadas, como la Merenzao y Brancellao, usadas tanto en combinación con otras como para algún monovarietal cuando los enólogos se ponen creativos y quieren probar cosas diferentes.Un paisaje único y unos vinos únicos que empiezan ahora a tener el reconocimiento que merecen, tanto dentro como fuera del país.

‘Pumpkin spice latte’, la historia del café que más triunfa en otoño

Hace no mucho, oír hablar de café con calabaza nos parecía una de esas guarrindongadas bastante locas. Pero últimamente -al menos para los fans de Starbucks- el otoño no empieza hasta que el ya famoso Pumpkin Spice Latte se pone a la venta.Una bebida estacional que aunque ya tiene más de 15 años -se lanzó al mercado en 2003 en Estados Unidos-, a España llegó hace relativamente poco, en 2014. Y lo de que es un éxito no es una forma de hablar porque, según nos explican los responsables de esta cadena de cafeterías, solo en España entre septiembre y octubre se venden más de 200.000 de estos cafés con calabaza especiada.Se sirve en versiones caliente o fría y con bien de nata por encima. ¿La receta? Secreta, claro, aunque nos dan alguna pista: café, canela, un toque de nuez moscada, nata y pastel de calabaza. No, ligero digamos que no es. Y apto para amantes del café de especialidad y puristas tampoco.

Calabaza especiada

¿Podemos hacerlo en casa? Podemos intentarlo. De hecho ya lo hicimos, y aunque el resultado no estaba nada mal, no se parecía demasiado al de Starbucks, aunque también es verdad que llevaba bastante menos azúcar.Según nos cuentan, el origen de este café tan otoñal fue -como ocurre tantas veces- fruto de la casualidad. Alguien que había comido calabaza tomó después un expreso y descubrió que aquella mezcla podía funcionar.La idea llegó al Liquid Lab de la compañía en Seattle y poco después de allí salió el que se ha convertido en uno de los cafés más populares de la marca.No hay que olvidar que, al menos en Estados Unidos, -y ya sabemos que todo acaba llegando- la pasión por la pumpikin spice no es nada nuevo. Y es que esta mezcla de especias -que se usa tradicionalmente para el pastel de calabaza y se vende ya lista- no es más que canela, jengibre, clavo, nuez moscada y pimienta.Efectivamente, se usa para la calabaza y tiene nombre de calabaza pero no lleva calabaza. De hecho, cuantan las malas lenguas que hasta 2015, y solo tras las protestas de algunos consumidores, la receta original del este café de Starbucks no contenía puré de calabaza, y que se añadió posteriormente.En cualquier caso, un auténtico fenómeno cafetero, por mucho que para muchos esta bebida no merecerá la categoría de café. Lo que está claro es que en algunos lugares el Pumpkin Spice Latte marca el comienzo del otoño que, por cierto, cada vez empieza antes en Starbucks. Se ve que el cambio climático en este tema funciona al revés.

Dani García: «McDonald’s también es cocina popular, no solo las almejas en salsa verde»

El 15 de noviembre, unas semanas más tarde de lo anunciado inicialmente, Dani Garcia cierra su restaurante con 3 Estrellas Michelin. Una decisión anunciada poco después de conseguir la tercera estrella y que en su momento revolucionó el sector. Y la familia porque, tal y como el propio chef explicó en San Sebastián Gastronomika, su madre no se lo tomó demasiado bien.Este encuentro fue el escenario elegido por el malagueño para oficiar su despedida de la alta cocina. Una decisión que a estas alturas ya ha tenido que explicar unas cuantas docenas de veces y que se resume en algo muy sencillo: "Quiero hacer más cosas, solo con la alta cocina me aburro", nos explicaba.Con ganas de conquistar el mundo y una decena de aperturas previstas a lo largo de 2020 -la primera en Doha-, la expansión internacional y un discurso vinculado a lo que él llama cocina popular centran los planes por ahora de García.Aprovechando su paso por Gastronomika tuvimos ocasión de charla unos minutos con él sobre todo estos temas.¿Es más rentable la cocina popular que la alta cocina?No quiero enfocarlo solo como un negocio porque no es 100% así. Evidentemente es más rentable dar de comer a 500 personas que a 50. Un tres Estrellas también puede ser rentable. Para mi lo es. No lo hemos sido en época de crisis o con dos Estrellas, pero ahora sí lo es. Siempre hemos apostado por hacer que la cosas sean rentables.No me voy por eso. Me voy porque quiero hacer otra cosa y no solo es por los números. Aunque evidentemente también entran dentro de la ecuación.Da la sensación de que tienes ganas de ser más empresario que cocinero. Y no está mal, que esa suele ser la asignatura pendiente de muchos chefs.Tengo ganas de conquistar el mundo. Yo creo que es una cuestión de equilibro entre hacer algo rentable y de lo que te sientas orgulloso. Ahora quiero que todo lo que he aprendido estos 20 años seamos capaces de llevarlo a una cocina más informal.Siempre decimos que somos embajadores de la cocina española. Pero embajadores de verdad son los que están fuera, compran producto, lo enseñan y cocinan. Como Jose Andrés.¿La cocina española se ha mirado demasiado al ombligo?No es una cuestión de ego, es que no hemos salido. Con los congresos gastronómicos y todo lo que se originó alrededor de Ferran Adrià y El Bulli se abrió una gran brecha entre la alta cocina y los restaurante más populares. Se nos ha olvidado que esto hay que hacerlo sostenible.Hacerlo en casa es difícil, pero fuera más. Si el cocinero español no ha salido es por la complejidad que conlleva sacar una cocina tan bonita y revolucionaria como la que tenemos aquí . De hecho, todavía no lo hemos masticado ni asumido. Lo que se ha hecho en 20 años es lo que en cualquier país se hace en 200.¿Qué es esa cocina popular de la que tanto hablas últimamente?La que le gusta al pueblo.¿McDonald's es cocina popular?¿Sabes cuánta gente come en McDonald's al día? Medio millón de personas. Eso es el pueblo, eso es popular. No sé por qué muchos entienden cocina popular solo como almejas en salsa verde.Popular es también la cocina que todo el mundo puede asumir, también a nivel económico.¿Cómo llevas las críticas que has recibido por colaborar con ellos?Yo vivo en mi mundo. Soy feliz sabiendo que 50.000 personas al día comen mi hamburguesa. Es una cuestión de relación calidad-precio. Es algo nuevo, inédito e increíblemente satisfactorio para nosotros llevar una salsa que nosotros hacíamos en un restaurante de 60 euros a un plato de 6. Eso es lo que me gusta.No es que yo haya hecho una hamburguesa para McDonald's, es que ellos han querido coger la hamburguesa de BiBo.Nosotros como empresa tenemos una visión muy americana. Cómo no vamos a hacer caso a McDonalds que le da de comer a millones de personas en el mundo a un precio increíble.Pero no les da de comer bien o al menos de forma saludable.Dile a un nutricionista que vaya a medir los menús degustación de todos los 3 Estrellas del mundo, a ver cuántas calorías tienen.Mira, un ejemplo sobre cómo trabajan. Mi hamburguesa de BiBo lleva varias salsas y alguna tiene glutamato monosódico, pero McDonald's tiene totalmente prohibido usarlo.Mi salsa tiene un 60% de materia grasa porque la hago en batidora con huevo y aceite de girasol. McDonald's no permite más de un 40% de materia grasa. Su hamburguesa es menos calórica que la mía, pero vienes a BiBo y te la comes encantado.Otro dato interesante y que la gente olvida. La carne que usamos es de máxima calidad y fresca, pero para que no se oxide se emplean aditivos. Permitidos y seguros, por supuesto. Pero resulta que la de McDonald's no, porque trabajan con carne congelada que va directa a la plancha, así que no lo necesitan.Esto es la realidad. Te tendrías que comer cuatro hamburguesas de McDonald's para igualar cualquier menú degustación con vino.¿Y cómo llevas tu incursión en la tele cada mediodía?Genial, me lo paso muy bien. Me parece increíble poder ser diferentes Dani García a lo largo del día. Ponerme delante de la cámara y hacer una cazuela de fideos para que cualquiera la pueda hacer es increíble. Poder hacer hamburguesas para la marca más conocida del mundo me parece lo más. Y tener un tres Estrellas.Me gusta moverme en ese punto de hacer tantas cosas diferentes a la vez. No me aburro nunca. Me aburre estar sólo en alta cocina, necesito hacer más cosas. Imagina todo lo que voy a poder contarle a mis nietos.