Todas las entradas de: redaccion@20minutos.es (IKER MORÁN)

Regalos para alegrarle a tu madre el confinamiento

Aunque a partir del sábado ya se podrá salir a dar un pequeño paseo, seguimos en cuarentena, así que el domingo toca un Día de la Madre un tanto especial. Seas o no de celebrar esta fecha o de hacer regalos, la verdad es que este año tiene más sentido que nunca: cualquier excusa nos vale para convertir otro día en algo especial. Y seguro que a tu madre también.

Así que hemos recopilado algunas ideas relacionadas con lo que mejor se nos da por aquí -cocinar, comer y beber, no necesariamente en ese orden- y que, además, se puedan enviar y disfrutar en casa.

Chefs que cocinan a domicilio y capaces de organizar una auténtica experiencia gastronómica en tu comedor. Esa es la propuesta original de la comunidad Supper Stars que, lógicamente, ha tenido que reinventarse durante la cuarentena. Los cocineros no pueden ir a casa a cocinar, pero sus platos sí pueden llegar ya listos para una comida o cena muy especial con la que celebrar el día de la madre.

Hay menús a partir de 20 euros por comensal (mínimo 4 personas) y para dos personas, y el servicio de entrega funciona en Madrid, Barcelona y Valencia.

Otra opción para las madres más cocinillas: un curso de cocina online y personalizado que uno de los chefs de esta comunidad organizará expresamente a partir de los ingredientes disponibles en casa. Se puede hacer tanto individual como con varias personas conectadas y cocinando a la vez. Un regalo de lo más original para estos tiempos extraños.

Pensar en una merienda en el campo ahora mismo es un auténtico sueño. Para irnos preparando, nada mejor que una cesta de picnic repleta de buenos productos: queso, aceite de oliva, miel, nueces, vino…

Además de unos estupendos quesos premiados internacionalmente, Dehesa de Los Llanos (Albacete) ofrece en su tienda diversos lotes, perfectos para regalar este próximo domingo. Es posible montar nuestra propia cesta con los productos deseados u optar por algunos de los packs ya listos a partir de 30 euros. El envío es gratuito a partir de 40 euros.

Regalar fruta, dicho así, puede sonar un poco rancio. Pero la cosa cambia si hablamos de un lote de fruta exótica cultivada en España (en Almuñecar, más concretamente) y que, entre otras cosas, incluye aguacates y chirimoyas riquísimos y directos del productor.

En Tiendadefruta.com tienen unos packs especial cuarentena que por algo más de 20 euros (envío incluido) merecen mucho la pena. Otra idea interesante: alguna caja de fruta y verdura de temporada que ofrezca algún productor de tu zona. Ahora lo necesitan más que nunca.

El día de la madre es domingo, claro. ¿Y qué se hace los domingos? Pues el vermut. Compartirlo con ella, aunque sea a distancia, puede ser un gran plan, y uno de los kits de 1892 Vermut puede ser de gran ayuda.

Los hay para todos los gustos y bolsillos, con los clásicos que no pueden faltar a la hora del vermut (mejillones, aceitunas, berberechos…) y también opciones para las madres más cocteleras.

Estamos muy queseros esta cuarentena. Y seguro que a tu madre también le alegra el día una buena tabla de quesos.

Puestos a elegir, apostar por pequeñas queserías que están peleando para sobrellevar el golpe económico de esta pandemia es una genial idea, así que aquí hemos recopilado algunas que envían a domicilio por todo el país y con quesos para todos los gustos.

Si a tu madre le gusta el vino, ya tienes regalo de esos con los que acertar seguro. Tanto si es para descorcharla al momento y brindar en la distancia o para eso que tanto estamos repitiendo estos días -"para cuando esto pase"-, un par de ideas para animar su bodega y, en cierto modo, viajar sin salir de casa.

Concretamente hasta el Atlántico con un albariño de Mar de Frades, o más al interior, a la Ribera del Duero, con un tinto Cruz De Alba. Ambos con una estupenda relación calidad-precio y envío a domicilio desde la tienda oficial de la bodega Ramón Bilbao.

Así son las medidas de protección en los restaurantes reabiertos en China y Corea

Mientras por aquí algunos ya se animan a hablar de terrazas reabiertas en junio y un verano en el que los restaurantes estarán operativos pero con menos espacio para los comensales, desde Asia llegan algunas pistas de cómo podría ser esa reapertura en lo que a medidas de seguridad y protección se refiere.

La idea de las mamparas separando clientes hace ya semanas que ronda por el sector. La mayoría de hosteleros, no obstante, observa con mucho escepticismo la idea mientras otros ya hacen cuentas.

La experiencia con aquella primera normativa de la ley del tabaco y las inversiones para crear zonas de fumadores que no duraron nada es un ejemplo recurrente que usan quienes prefieren esperar antes de empezar con ideas que nadie sabe si funcionarían y, en todo caso, si serían aceptadas por el público.

¿Qué están haciendo los negocios de Corea y China que ya han podido reabrir sus puertas? El cocinero David Chang planteaba hace unos días el tema en su Twitter, y las respuestas pueden dejar alguna pista interesante sobre un posible futuro de la restauración local.

Evidentemente, el abismo cultural es inmenso y las mamparas de separación que aquí serían algo rarísimo, allí son habituales en algunos restaurantes en condiciones normales, pensadas para que los comensales coman de forma individual y aislados del resto.

Las mascarillas y guantes en la cocina los damos por seguro. También el aumento de distancia entre mesas. De hecho, en muchos de los locales reabiertos se repite la imagen de muchas mesas precintadas para asegurar que los comensales estén lejos unos de otros. La capacidad media permitida es de un 50% de la habitual.

Medir la temperatura de los clientes antes de entrar es otra medida común en muchos locales. Otra práctica puesta en marcha en algunos restaurantes chinos: los camareros desinfectan delante del comensal los utensilios que se van a utilizar.

En todos abunda el gel desinfectante en la entrada e interior, e incluso algunos van más allá con máquinas automáticas para desinfectar todo el cuerpo (del cuello a los pies) mediante un spray.

Los vinos más exclusivos en una subasta benéfica contra el coronavirus

Añadas míticas, ediciones exclusivas, botellas magnum difíciles de encontrar y, en definitiva, piezas que son auténticas joyas para coleccionistas y amantes del vino y que se cotizan con cifras de dos y tres ceros.

Coalla, una conocida tienda de Dijon especializada en vinos y productos Gourmet, ha reunido una veintena de ellas en una subasta benéfica que busca recaudar fondos para el Hospital de Campaña del Recinto Ferial Luis Adaro de Gijón y también para la Fundación Cris contra el Cáncer de Madrid y su proyecto de investigación del sistema inmunitario del COVID en pacientes inmunodeficientes.

Tal y como ellos mismos explican, la historia de esta acción solidaria que han bautizado como #wineloversagainstcorona comenzó con una propuesta de la bodega alemana Weingut Keller de donar uno de sus exclusivos riesling en versión magnum para recaudar dinero en la lucha en España contra el coronavirus. Ahí empezó todo.

Donaciones extraordinarias de proveedores, clientes, e incluso otras tiendas de la competencia han permitido reunir vinos como un Marques de Riscal de 1945, un Chateau Lafite Rothschild de 1989, un Álvaro Palacios L'Ermita 1997 Magnum o un jamón Joselito Vintage 2009 entre otras referencias.

Las pujas se pueden realizar desde la propia página web de Coalla y, a falta de 5 días para que concluya la subasta, algunas de las botellas ya superan los 2.000 euros y la suma total parece que superará con creces los 10.000 euros.

El vino natural ya tiene denominación oficial en Francia: ‘Vin Méthode Nature’

¿Si hay vinos naturales, significa que el resto son artificiales? Esta es desde hace años una de las respuestas recurrentes de muchos bodegueros cuando se les pregunta por el creciente interés del público por los denominados vinos naturales.

Aunque se entiende que al hablar de vinos naturales se trata de vinos ecológicos y sin sulfitos, en realidad no hay una definición legal ni unos criterios definidos que regulen el uso de esta denominación.

Algo que en Francia está a punto de cambiar porque, tras años de intenso debate, el país acaba de aprobar la denominación Vin Méthode Nature y la correspondiente regulación para las bodegas que quieran emplear este sello en sus vinos.

Pese a que habrá un periodo de prueba de tres años y la normativa es bastante detallada, a grandes rasgos se podrá hablar de vino natural y etiquetar como tal cuando las uvas provengan de viñedos certificados como ecológicos, la recolección de las uvas sea manual y se usen solo levaduras autóctonas para la fermentación.

Además, se prohiben métodos como la termovinificación, la osmosis inversa, la pasteurización o el filtrado de los vinos

Respecto a los sulfitos -el conservante que usan los vinos-, pese a que su ausencia suele ser el punto que define a los vinos naturales, la normativa permite usar una pequeña cantidad (hasta 30 miligramos por litro), aunque también crea dos variables de la denominación para quienes no añadan nada o añadan menos del máximo fijado.

Habrá que esperar para ver la acogida, pero cabe suponer que poco a poco regulaciones similares se irán extendiendo por otros países.

En España, el vino natural representa por ahora un pequeño porcentaje de la producción y el consumo, pero es verdad que en los últimos años han ganado en calidad y comienzan a dejarse ver en muchos restaurantes que han hecho de ellos y su singularidad la bandera de una bodega y unos maridajes siempre a la búsqueda de cosas nuevas.

El lado más solidario de la hostelería: proyectos para ayudar a los afectados por el coronavirus

Tocará reinventarse, dicen algunos. De esta sólo se sale -los que salgan- con el apoyo de clientes y del Estado, se lamentan otros. Pero más allá de los gestos de preocupación, las quejas y el vértigo ante lo que vendrá los próximos meses, también son muchos los que remarcan que ahora mismo eso no toca.

La solidaridad primero y ya llegará el momento de abordar los propios problemas, parece haberse convertido en el grito de guerra de muchas cocinas del país.

Y lo cierto es que la lista de proyectos solidarios de empresas del sector de la alimentación es interminable, y en cada lugar surgen decenas de iniciativas, aparentemente pequeñas pero esenciales a nivel local.

Otras se mueven en las grandes ciudades, con miles de menús servidos a diario y algunos de los chefs más reconocidos del país o grandes grupos de hostelería detrás.

El más conocido es la organización World Central Kitchen de José Andrés, que hace unas semanas desembarcaba en Madrid y a la que se le han ido sumando restaurantes, cocineros, empresas y decenas de voluntarios.

Así, el movimiento #chefsforSpain -siguiendo la estela del #chefsforAmerica del cocinero afincado en Washington- suma ya una larga lista de colaboradores y cocinas de restaurantes (Grupo Arzabal, Dstage, Bulbiza, NH Collection Madrid Eurobuilding...) que operan junto a la cocina central en la Escuela Municipal de Hostelería de Vallecas y que llegarán a dar de comer a 10.000 personas vulnerables al día.

En Barcelona, la iniciativa Comer Contigo -liderada por el equipo de gastronomía del diario La Vanguardia y el cocinero Romain Fornell- ha conseguido aunar esfuerzos de diversos ches, voluntarios y organizaciones (la lista es tan larga que es imposible empezar a citar sin dejarse alguno) para, desde la cocina del mítico Bar Leopoldo, preparar y servir cada día 1.000 raciones de comida que se reparten en comedores sociales y entre los sanitarios que trabajan en algunos de los hospitales de la ciudad.

También en Barcelona el Grupo Sagardi ha puesto en marcha una iniciativa que pone el foco en uno de los colectivos más golpeados por la pandemia: las personas mayores. #CapÀviaSense es el proyecto de este grupo gastronómico que, con todos sus restaurantes cerrados desde hace un mes, ha querido aprovechar su cocina central para llegar a repartir nada menos que 5.000 comidas diarias entre las personas mayores que más lo necesitan en la ciudad.

Son solo tres ejemplos de un movimiento que va extendiéndose por todo el país -recientemente World Central Kitchen también anunciaba la incorporación de más cocinas en Valencia y Andalucía, por ejemplo- y que muestra la cara más solidaria del mundo de la gastronomía.

El coronavirus también se lleva por delante la lista ’50 Best’ de 2020

No habrá lista con los 50 mejores restaurantes del año este 2020. Es la penúltima baja de la pandemia mundial por coronavirus que tiene paralizado a medio mundo y al sector de la hostelería.

Una decisión que llega pocos días después de que la organización de los premios 50 Best sí publicara su lista de los mejores restaurantes del año en Asia. Se hizo, eso sí, a través de una ceremonia virtual, en lugar de la tradicional gala de cada año.

En principio, la ceremonia para la presentación de la lista global se iba a realizar el 2 de junio en Amberes, pero se ha pospuesto hasta 2021, cuando se celebrará en ese mismo lugar.

Pero no se suspende tan solo la ceremonia de entrega, sino que este año tampoco se actualizará esta controvertida lista -como todas- con los mejores restaurantes del mundo.

"Dadas las circunstancias se ha preferido centrar todos los esfuerzos en ayudar a los restaurantes a luchar por su futuro", explican en un comunicado los responsables de esta lista.

No es solo una cuestión de problemas a la hora de viajar o cuestiones de salud -explican-, sino que el sufrimiento de millones de personas en todo el mundo y el duro golpe que la situación va a suponer para el sector de la hostelería hacen que esta decisión esté más que justificada.

En este sentido, desde 50 Best prometen "iniciativas impactantes" para ayudar al sector a reponerse de las pérdidas. De momento, la organización está realizando encuestas para, según comentan, conocer mejor la situación local a la que se enfrenta cada negocio.

Planes para el confinamiento: preparar encurtidos

Seguimos empeñados -y nos quedan semanas de insistir- en que hay que aprovechar estos días para comer sano, rico y estar entretenidos. Y repasando nuestras recetas hemos dado con una que no solo cumple con todos los requisitos, sino que además nos soluciona otro de los problemas más habituales de esto del confinamiento: picar entre horas.

Y es que, superada la primera semana, seguro que más de uno está en plena operación "evitar visitas a la cocina y la nevera a todas horas".

Una buena solución puede ser tener a mano snacks saludables como estas verduras encurtidas que podemos preparar en casa y que tendremos listas en solo un par de semanas -si nos gustan bien crocantes-, ojalá, a tiempo para empezar a despedirnos de la maldita pandemia.

Aquí os explicamos el proceso que, la verdad, es muy sencillo. Solo necesitamos nuestras verduras favoritas (zanahorias, pepinillos, col, coliflor, ajos... quedan perfectas), agua, vinagre, sal, comino, laurel y algunos botes bien limpios.

Los más pequeños de la casa también nos pueden ayudar con la preparación y así, de paso, tenemos cubierto otro frente: el de entretenerlos un rato en la cocina.

Rescata tu cafetera italiana: trucos para preparar un buen café en casa

Si eres de los que estos días está teletrabajando o simplemente toca quedarse en casa, una de las cosas positivas del asunto -busquemos el lado bueno- es que ya no tienes excusa para no desayunar en condiciones y prepararte un buen café. Que sí, que las cápsulas son más rápidas y cómodas y puede que en algunos casos consigan un mejor café que el que perpetran en algunos bares.

Pero ¿por qué no aprovechar estas circunstancias para darle una segunda oportunidad a esa cafetera italiana que tienes arrinconada en la cocina y que, por suerte, esperemos que no hayas tirado?

Un bonito gesto de hermanamiento España-Italia en estos momentos y, oye, seguro que al fabricante de la mítica cafetera moka no le va nada mal reivindicar su invento. Suponiendo que lleguemos a tiempo y no haya cerrado ya.

Pero más allá del guiño a los vecinos de coronavirus, es importante tener en cuenta algunos consejos para que el café nos quede en condiciones. Y no es que te lo digamos nosotros que nos hemos doctorado en café de especialidad por arte de magia, sino que lo dice Kim Ossenblok, autor del libro Al Grano y nuestro cafetero de cabecera.

Aunque sea de cajón, nunca está de más recordar que es básico cuidar los dos ingredientes clave: comprar el mejor café que podamos (en grano, si podemos molerlo al momento) y usar agua filtrada.

Por si a alguien le sirve y si no hay tiempo ni ganas de ponerse muy sibaritas con la compra del café, las tiendas o supermercados de productos italianos siempre son un buen recurso para encontrar café decente a buen precio.

A la hora de preparar el café, calentar previamente el agua es un truco muy bueno para conseguir un mejor resultado, evitando que el café se queme y desprenda ese punto amargo que algunos asocian con esta bebida pero que no debería estar.

Así que calentamos agua en un hervidor o cazuela, llenamos hasta la marca, cargamos el filtro (dos cucharadas por taza o hasta llenarlo), alisamos el café pero sin presionar, cerramos y al fuego.

De nuevo: hay que evitar que se queme así que, en cuanto empiece a subir, atentos, y cuando se haya llenado la mitad, lo separamos del fuego. Otro truco ya para nota: pasar la cafetera por el chorro de agua fría para bajar la temperatura y que el café no se siga haciendo dentro.

Removemos con una cuchara en la propia cafetera antes de servir y listo, un estupendo café sin cápsulas y con su propio ritual, que también tiene su gracia. ¿Verdad que echabas de menos tu cafetera italiana?

Por cierto, recuerda que eso de que no hay que limpiar la cafetera es un mito.

Los restaurantes opinan sobre la nueva ‘ley de tápers’: “Todavía nadie nos ha informado ni dado instrucciones”

Aprobada por unanimidad en el Parlament de Cataluña, a priori cuesta imaginar que alguien pueda estar en contra de que los restaurantes tengan que ofrecer recipientes a los clientes para que, si sobra comida, se la lleven a casa y no acabe en la basura. De hecho, cuesta recordar lo último que se aprobó en esta cámara con el 100% de los votos a favor.

¿Pero qué opinan los hosteleros del tema? ¿Cómo les puede afectar? Para comprobarlo, hemos hablado con cuatro restaurantes de Barcelona que, en breve, tendrán que poner en práctica estas nuevas medidas contra el despilfarro de alimentos.

Pese a que se habían escuchado algunas voces críticas, todos coinciden en apoyar la medida. “Aplaudimos que se haga algo para que la comida no acabe en la basura”, destaca Stefano Mazza, de Last Monkey, un pequeño restaurante del barrio de Sant Antoni de Barcelona.

"El cliente paga su plato y tiene todo el derecho a llevárselo si no se lo acaba”, señala más pragmático José Varela de Bodega La Puntal.

Sin embargo, la falta de información por parte de la administración sobre los pasos a dar -hasta ahora solo saben lo que todo el mundo, lo publicado en la prensa, explican- provoca cierto escepticismo.

“Me gustaría no tener que pensar que es un medida de la administración para lavar su imagen a lo loco sin dar los pasos y tocar las teclas necesarias para que las medidas sean reales, efectivas y se puedan llevar a cabo”, apunta Raquel Blasco, chef y propietaria de Casa Xica.

Tampoco parece haberse tenido en cuenta la opinión de las empresas a la hora de tomar las medidas. "Es contraproducente tenernos al margen de decisiones importantes que se cierran en despachos sin saber lo que realmente pasa a pie de calle", señala.

A la espera de ver cómo se pone en marcha la medida y conocer todos los detalles sobre los envases a ofrecer o la información que debe mostrarse, por ahora, lo de llevarse lo que sobre a casa sigue siendo algo anecdótico.

Así lo confirman los restaurantes consultados, donde también se apunta otro dato interesante: "Las raciones gigantes son cosa del pasado, ahora se ajustan precio y cantidades", explica Varela.

"Si la comida está rica, raramente sobra. Claro que si hay una sobreproducción que genere una no-venta hay una mala planificación de producción", añade el propietario de Last Monkey.

¿Y, llegado el caso, tener que ofrecer estos recipientes puede ser un problema para negocios pequeños? Que no cunda el pánico, porque ninguno parece preocupado por ese detalle. En todo caso, el coste de ese envase se puede amortizar con otras ventas, explican.

"De entrada no tiene porque ser un problema, a no ser que la norma sea impracticable", matiza Blasco. "Si me piden que le tengo que poner una etiqueta, una bolsa que cuesta 50 céntimos y, además, pagar no se qué impuesto por servicio take away, mejor cierro y monto una zapatería".

¿Qué es la ‘Heura’ y por qué arrasa entre los veganos?

Tiene nombre de planta pero, en realidad, Heura es una marca comercial de productos elaborados con proteína vegetal y que imitan el pollo y la ternera. ¿Otra más de la larga lista de compañías que se están apuntando a la moda de la denominada carne vegetal?

Pues en realidad no, porque Heura y Foods for Tomorrow -la empresa detrás de este proyecto y con sede en Barcelona- lleva ya años elaborando este pollo plant based, y más recientemente también hamburguesas y albóndigas de ternera a base de vegetales.

¿Y qué tiene de especial para que se esté convirtiendo en todo un éxito entre los veganos y quienes simplemente quieren comer menos carne?

De entrada, que empieza a ser un producto habitual en los supermercados y grandes superficies. Pero, sobre todo, que además de estar bueno, realmente parece pechuga de pollo.

Tuvimos la ocasión de probarlo hace unos dos años cuando era casi una rareza difícil de encontrar y, si no nos dicen que no es pollo, no nos habríamos dado cuenta. De hecho, en aquel primero momento hicieron varias catas a ciegas entre cocineros y nadie fue capaz de distinguir el pollo real del vegetal.

Y no solo como relleno, en sandwiches o con recetas con mucha salsa -lo que pasa con muchas de esas hamburguesas vegetales que pasan la prueba gracias a la salsa y complementos- sino que, sin nada más, Heura parece realmente pollo.

La soja es el ingrediente principal de este pollo vegetal que se comercializa ya cortado y congelado en packs de 100 gramos, con diferentes variedades y que cuestan entre 2 y 2,5 euros.

A diferencia de la soja texturizada, Heura ya está cocinada, con lo que 5 minutos en la sartén para dorar un poco el exterior -y ayudar a que parezca aún más pollo a la plancha- son suficientes.

"No te creerás que soy 100% vegetal", aseguran en su página web oficial. Lo dicen todos, cierto, pero por una vez es totalmente verdad. El éxito, por lo visto, les está animando a lanzar nuevos productos, incluida una pizza vegana.

"La carne vegetal Heura salvará a más de 1.100.000 pollos en 2020", apuntan. Para muchos, ese es el motivo principal para dejar de comer carne o comer menos. Y si además está rica y parece pollo -pensarán otros- mucho mejor.