Todas las entradas de: redaccion@20minutos.es (EMMA GARCÍA)

Receta de hamburguesas de coliflor y queso en Thermomix

Estamos en la era de las hamburguesas vegetales. Podemos encontrar montones de recetas y algunas están tan buenas que no echamos nada de menos la carne. Hemos probado estas de coliflor con queso que nos proponían desde Thermomix y la verdad es que están más buenas de lo que pensábamos.

Incluso esos pequeños (o adultos) a los que no les guste nada la coliflor, se van a comer encantados estas hamburguesas, que saben más a queso que a coliflor y que, además, quedan muy jugosas por dentro y crujientes por fuera.

Podemos hacerlas fritas, como cualquier hamburguesa, con una sartén y aceite, pero nosotros hemos preferido una versión un poco más ligera y las hemos preparado al horno, y también quedan perfectas. Podemos preparar alguna salsa de tomate o mostaza para acompañarlas y, por supuesto, también podemos ponerlas en pan de hamburguesa, con tomate, lechuga y los extras que más nos gusten.

Receta de hamburguesas de coliflor y queso en Thermomix

Estamos en la era de las hamburguesas vegetales. Podemos encontrar montones de recetas y algunas están tan buenas que no echamos nada de menos la carne. Hemos probado estas de coliflor con queso que nos proponían desde Thermomix y la verdad es que están más buenas de lo que pensábamos.

Incluso esos pequeños (o adultos) a los que no les guste nada la coliflor, se van a comer encantados estas hamburguesas, que saben más a queso que a coliflor y que, además, quedan muy jugosas por dentro y crujientes por fuera.

Podemos hacerlas fritas, como cualquier hamburguesa, con una sartén y aceite, pero nosotros hemos preferido una versión un poco más ligera y las hemos preparado al horno, y también quedan perfectas. Podemos preparar alguna salsa de tomate o mostaza para acompañarlas y, por supuesto, también podemos ponerlas en pan de hamburguesa, con tomate, lechuga y los extras que más nos gusten.

Receta de galletas de merengue y chocolate

A las galletas de merengue también se las conoce como “suspiros” por ese mordisco ligero como una mousse pero crujiente después de un tiempo de horneado. Son unas galletitas perfectas para acompañar un café o una infusión, y son tan fáciles de hacer que hasta los niños pueden ayudarnos.

Esta vez hemos querido hacer una versión de “suspiros” de chocolate, y para conseguirlo solo tenemos que añadir unas cucharadas de cacao puro a nuestro merengue. La cantidad de azúcar podemos adaptarla al gusto.

Con una manga pastelera quedan todas iguales, pero si no tenemos podemos usar una bolsa de congelado y hacer un corte en una de las puntas o simplemente usar una cuchara y aplastar un poco el merengue para darle forma de galleta.

Receta de tarta Tatin de pera

La tarta Tatin clásica es de manzana, pero con aquello de aprovechar lo que tenemos en casa y reducir al máximo las salidas al supermercado, hemos decidido preparar una tarta Tatin con unas peras ya muy maduras que estaban a punto de pasarse.

Para los que somos más de peras que de manzanas, esta versión nos parece perfecta. El sabor de las peras con la mantequilla caramelizada es maravilloso. La tarta Tatin no es la más bonita ni fotogénica, pero sin duda es de las más ricas y fáciles de hacer.

Lo mejor es usar solo una sartén apta para horno, sin ninguna parte de plástico, así ya no ensuciamos nada más. Pero si no tenemos ninguna podemos prepararla en una sartén normal y pasar la mezcla a un molde, para cubrir posteriormente con la masa de hojaldre y hornear.

Cómo hacer un caldo de pollo perfecto

Entre los días grises nos sigue apeteciendo mucho un buen caldo calentito aunque ya haga un mes que recibimos la primavera. Un caldo de pollo casero es perfecto para preparar muchas sopas, y aunque algunos caldos industriales son de buena calidad, nada como uno recién hecho.

Además, ahora que tenemos tiempo, es el momento perfecto para preparar una olla bien grande. Si nos sobra, lo envasamos y lo congelamos para cuando la rutina vuelva y lleguemos a casa cansados después de trabajar todo el día.

Solo necesitamos ingredientes frescos, de buena calidad y algunos trucos que os vamos a contar para conseguir un caldo de pollo perfecto. Aquí os dejamos la receta con todos los pasos y cantidades para conseguirlo.

Necesitamos que los ingredientes sean de la mejor calidad posible. Podemos aprovechar verduras que tengamos en casa y no sepamos qué hacer con ellas, pero es importante que sigan estando en buen estado. Con el pollo pasa lo mismo, si compramos uno entero en la carnicería y decimos que es para caldo, nos lo trocearán para este fin y podremos aprovechar al máximo el esqueleto, los cuartos delanteros y las alas, y las pechugas y los cuartos traseros los podemos guardar para otros platos.

Hay caldos claros casi transparentes y otros más oscuros que son más sabrosos y apetecibles. Para conseguir un caldo oscuro, tenemos que sofreír la cebolla, el ajo y la carne unos minutos. Además de oscurecerlo, conseguiremos que los ingredientes se doren y tengan un sabor más potente.

Este truco sirve para muchos platos y al caldo le va especialmente bien. Si cuando el sofrito de cebolla, ajo y carne empieza a estar doradito le echamos un chorro de brandy, coñac, vino de Jerez o algún alcohol de este tipo, le dará un sabor riquísimo al caldo. Removemos unos minutos hasta que se evapore todo el alcohol y solo quede ese gusto tan especial.

Sabemos que el agua en muchos lugares de nuestro país es extraordinaria y se puede beber del grifo sin ningún problema. Por desgracia, en otros sitios de aguas más duras el sabor es muy malo, y aunque es totalmente potable, puede afectar un poco al sabor de la receta. Por eso siempre es mejor idea usar agua embotellada o filtrada.

Como pasa casi siempre con los platos de cuchara, necesitamos horas, paciencia y fuego bajo para conseguir un buen resultado. Así que, después de echar el agua a la olla, bajamos el fuego al mínimo y dejamos que el tiempo haga su magia. Con dos horas a fuego bajo removiendo de vez en cuando será suficiente, pero podemos alargarlo hasta cuatro, añadiendo algo de agua si hace falta para conseguir un sabor más concentrado y sabroso. Para quien no esté a favor de dedicar tanto tiempo a los fogones, con la olla rápida puede hacerse una caldo de pollo en 20-40 minutos, aunque no tendrá el mismo sabor.

Cuando el caldo esté listo, y aunque es opcional, lo ideal es dejarlo reposar toda la noche en el frigorífico (dejamos enfriar a temperatura ambiente y después lo pasamos al frigorífico). Este reposo hace que los sabores se concentren y tengan mucha más potencia. Además, así es facilísimo desgrasar el caldo como os explicamos en el siguiente punto.

Este paso es imprescindible. Después de dejarlo enfriar toda la noche, el caldo pasará de ser líquido a ser gelatinoso, y se creará en la parte superior una capa de grasa amarilla que tenemos que eliminar. Esta grasa es totalmente prescindible y no aporta más sabor al caldo, además es mucho más agradable no encontrarla en el plato. Así que con ayuda de una cuchara, vamos quitando esta capa amarilla (se distingue perfectamente) y la desechamos. Guardamos el resto del caldo gelatinoso, que volverá a su forma líquida al calentarlo. Si queremos congelarlo, lo hacemos después de desgrasar.

Cómo hacer bechamel al microondas en solo 2 minutos

Ya sabemos que la bechamel casera supera por mucho a cualquiera industrial que podamos comprar en el supermercado, y aquí os explicamos todos los pasos para conseguir una bechamel perfecta para hacer lasaña, canelones, croquetas o cualquier otro plato que la requiera.

Pero, a veces, solo necesitamos un poco de bechamel, una cantidad pequeña para algún plato y no queremos liarnos con la receta tradicional, o llevamos algo de prisa y queremos prepararla de forma rápida. Para esas situaciones, preparar una bechamel al microondas es una buena solución.

La bechamel al microondas queda muy bien. Si usamos una varilla manual para remover, no salen grumos y el sabor queda muy rico. Podemos ajustar las cantidades de leche para hacerla más líquida o espesa. En dos minutos tendremos la bechamel lista.

Receta de tortitas de patata rellenas de vegetales y queso

Pasar todo el día en casa supone cocinar más de lo habitual y tener que estar siempre pensando qué vamos a preparar en la siguiente comida, si puede ser aprovechado sobras o lo que quede por casa para evitar salir a comprar de nuevo. Y claro, intentamos no repetirnos demasiado pero se nos acaban las ideas.

Servir la misma comida preparada de forma diferente siempre es buena idea y es lo que hemos hecho con estas tortitas de patata rellenas con zanahoria y queso como alternativa al puré con verduras. Hemos usado unas zanahorias con especias que habíamos asado al horno para acompañar otro plato, pero podríamos usar como relleno un sofrito con cebolla y champiñones, cualquier otra verdura que tengamos por casa o restos de carne deshilachada. Esta receta acepta muchos cambios, lo único a tener en cuenta es que el relleno no quede demasiado líquido para mantener la forma de las tortitas.

En casa han gustado mucho, así que apuntamos la receta para volver a hacerla probando diferentes rellenos. Esta vez las hemos hecho fritas. Quedan muy buenas y no se desmontan en la sartén, que era nuestra preocupación inicial. Pero también podríamos preparar una versión algo más ligera poniendo las tortitas sobre papel vegetal y horneando hasta que queden doradas.

Receta de «doowaps» caseros (bollos con pepitas de chocolate)

Los doowaps se han puesto de moda en Instagram, ese mundo paralelo en el que las cosas bonitas, las vidas aparentemente felices y los dulces con chocolate siempre triunfan. ¿y qué son esos doowaps de los que nunca habíamos oido hablar? pues esos bollos tipo brioche con pepitas de chocolate que los niños siempre piden al verlos en el súper y a los que siempre decimos que no porque son de todo menos sanos.

La cosa cambia, cómo suele pasar, si preparamos una versión casera, porque a parte de las pepitas de chocolate y el azúcar el resto de ingredientes (harina, huevo, aceite de oliva…) no son nada escandalosos y son los mismos que usaríamos en otras muchas recetas de repostería casera. Sabemos que no es algo para merendar cada día, pero se puede comer de vez en cuando sin remordimientos.

Seguro que estos bollos, panquemaos, brioches... ya existían en los recetarios de nuestras madres con otro nombre, pero parece que ahora lo suyo es llamarlos doowaps, así que tomad nota del nombre y de la receta, porque además de ser muy fácil de hacer supera por mucho a las versiones industriales.

Torrijas saladas para una Semana Santa diferente

Seguro que en ninguno de nuestros planes entraba pasar la Semana Santa confinados en casa sin poder salir ni a tomar un vermut con los amigos o visitar a la familia. Pero toca adaptarse a las circunstancias con el mejor ánimo posible y, por qué no, seguir disfrutando de algunas pequeñas cosas que hubiéramos hecho en estos días festivos.

Si algo no puede faltar son las torrijas. Clásicas, al horno, al vapor… todas las versiones quedan buenísimas. Pero este año hemos decidido darle una vuelta y preparar unas torrijas saladas que vimos en el libro Zero Waste de Sebastian Simon, un libro muy recomendable donde encontramos recetas sencillas y combinaciones atrevidas y que, además, nos enseña a cocinar sin residuos.

Las torrijas saladas con parmesano y mermelada de tomate quedan espectaculares y nos parece una original manera de prepararlas, además de un entrante perfecto para cualquier época del año. Unas torrijas diferentes para estas vacaciones diferentes.

¿Se ha acabado la mermelada? Así puedes hacer una casera con solo 4 ingredientes

Parece que el confinamiento va para largo, y por mucho que intentemos organizar la lista de la compra siempre se nos olvida algo o se acaba antes de lo previsto. Ya vimos cómo hacer una tortilla sin huevos o cómo sustituir la levadura ahora que no es tan fácil encontrarla. Si nos quedamos sin mermelada, preparar una casera es facilísimo y solo necesitamos 4 ingredientes de base y, opcionalmente, algunas especias que tengamos por casa.

Para hacer una mermelada casera necesitamos fruta madura (la que queramos, nosotros la hemos preparado con unas naranjas, pero funciona con casi todas), agua, azúcar y zumo de limón. Además de los ingredientes, fuego lento y nada de prisa es lo único que necesitamos para preparar un mermelada casera que nos quitará las ganas de volver a comprarla.

Y la fórmula funciona para la fruta que escojamos. Dependiendo de la cantidad de líquido que tenga la propia fruta usaremos más o menos agua para conseguir la textura de mermelada, pero el proceso será siempre el mismo. La mermelada de naranja queda perfecta, pero también podemos hacer una de fresas ahora que estamos en plena temporada o, si queremos algo diferente, esta de calabaza, naranja y jengibre también quedó buenísima.