Todas las entradas de: redaccion@20minutos.es (EMMA GARCÍA)

Receta de huevos rotos con jamón

Vamos a dejar de lado por un rato el estilo de vida healthy y a cocinar unos buenos huevos rotos con patatas y jamón, de esos que nos podemos permitir de vez en cuando y darnos un homenaje gastronómico sin ni siquiera necesitar un motivo o una excusa.La combinación es irresistible y siempre funciona. Con 100 gramos de jamón tendremos suficiente así que, si podemos comprar uno de buena calidad, notaremos la diferencia en este plato que triunfa precisamente por su sencillez.Podemos hacer una versión de huevos rotos con gulas o preparar un picadillo con cebolla, pimiento y alguna verdura más, también quedan riquísimos, pero tenemos que reconocer que nuestra versión favorita es la clásica con jamón ibérico. Nunca nos cansamos de prepararla.Pelamos las patatas, y las cortamos en trozos no muy grandes con forma irregular.A fuego medio, ponemos una sartén antiadherente con abundante aceite de oliva virgen extra y cuando esté caliente, sin humear, añadimos las patatas.Picamos los ajos y los añadimos también a las patatas. Vamos removiendo de vez en cuando para evitar que se queme. No usamos la tapa de la sartén para que las patatas tengan un acabado crujiente. Añadimos sal y pimienta al gusto teniendo en cuenta la sal del jamón.Probamos las patatas y cuando estén tiernas por dentro y crujientes por fuera, cascamos los huevos y los echamos sobre las patatas con fuerza. La gracia -y lo que da nombre al plato- es que las yemas y parte de la clara se rompan al chocar contra las patatas.Cocinamos hasta que las claras estén medio cuajadas, después apagamos el fuego y dejamos que acaben de hacerse con el calor residual.Añadimos el jamón troceado y espolvoreamos un poco de perejil y pimienta. Servimos caliente.

Razones para empezar a comprar más a granel y menos productos envasados

Apostar por la compra de productos a granel es uno de esos pequeño gestos que suponen un gran paso para la sostenibilidad. Un paso adelante que, curiosamente, no deja de ser un paso atrás para volver a hacer las cosas como se hacían antes de que lo de los envases y los plásticos se nos fuera de las manos.Llevar nuestra propia bolsa para el pan, fruta y verduras, y otras más pequeñas para granos y frutos secos, como se ha hecho toda la vida, es la mejor manera de empezar de una vez a hacer bien las cosas.Residuo cero es el objetivo. Y aunque evidentemente no está en nuestras manos cambiar el modelo de producción actual, demostrar que podemos prescindir de él, ser muy conscientes del problema y empezar a actuar de otra forma sí ayudará a que las empresas cambien de actitud y busquen alternativas.Cada vez es más fácil encontrar tiendas donde comprar a granel. Incluso algunos grandes supermercados empiezan a ponerse las pilas y a recuperar secciones de compra a peso más allá de la fruta y verdura. También existen muchísimas tiendas online donde hacer nuestra compra a granel. Y, por supuesto también tenemos los mercados de toda la vida, a los que podemos acudir con nuestros envases y elegir los productos que necesitemos. Las ventajas son muchas.Probablemente la razón más importante de comprar a granel es dejar de utilizar envases de plástico que la mayoría de las veces son totalmente prescindibles. ¿Qué sentido tiene poner dos mandarinas en una bandeja de plástico, envuelta con más plástico? Comprar a granel es una gran opción para eliminar residuos, pero es importante llevar nuestras propias bolsitas de tela, que ahora podemos comprar en cualquier sitio, y no usar las de plástico que siguen ofreciendo en la mayoría de supermercados.Cuando compramos a granel en un mercado o tienda especializada solemos tener varias alternativas del mismo producto con diferente calidad, precio y procedencia. Al menos si está debidamente etiquetado, claro. En los productos envasados no siempre tenemos tanta información a primera vista de lo que estamos comprando, y averiguar el origen muchas veces requiere lupa y paciencia.Otra ventaja de comprar al peso es que podemos adquirir solo la cantidad que necesitamos y no vernos obligados a llevarnos un paquete demasiado grande de un producto que probablemente acabará en la basura por no poder consumirlo a tiempo. Además, comprar la cantidad justa de lo que necesitemos nos ayudará a planificar mejor la compra y a no desperdiciar productos ni dinero.Aunque, como decíamos, los grandes supermercados empiezan a vender también a granel, si compramos en tiendas o mercados de barrio contribuimos a mejorar la economía local y ayudamos a que esas pequeñas tiendas puedan sobrevivir. La atención personalizada y la calidad de los productos siempre es algo a tener en cuenta, más allá del recurrente argumento de los precios y los horarios. ¿Seguro que en tu frutería del barrio tienen más caro el género que en el supermercado? ¿De verdad su horario es tan incompatible con el tuyo?Puede que, de entrada, al ver los precios de los productos a granel como frutos secos, arroz o pasta nos parezcan caros. Pero a menudo es solo porque no estamos acostumbrados a ver el precio por kilo. También hay que entender que no cuesta lo mismo un producto de proximidad y de buena calidad que los que se compran en cantidades industriales y proceden de la otra punta del mundo, por muy absurdo que esto último pueda parecer.

Receta de membrillo casero en Thermomix

El otoño trae muchas cosas ricas. Además de boniatos y castañas, también tenemos los membrillos. Una fruta de textura similar a la manzana pero con un sabor muy ácido por lo que no suele comerse en crudo. Tradicionalmente, al menos en nuestro país, se prepara en forma de dulce de membrillo y se cocina como una mermelada.El membrillo es rico en pectinas que actúan como espesante, lo que hace que adquiera una textura tan consistente que se puede cortar con un cuchillo después de cocinarlo y dejarlo en reposo unas cuantas horas, y sin necesidad de añadir gelatinas o espesantes adicionales.De forma tradicional lo prepararíamos como una compota o mermelada en una olla con azúcar y triturando la fruta al acabar. Con el Thermomix haremos lo mismo pero cocinando y triturando todo en el mismo vaso. La textura queda perfecta y el membrillo está buenísimo.Pelamos el medio limón sin dejar nada de parte blanca y quitamos también las semillas.Echamos el limón en el vaso, la mitad del membrillo (200 gr.) y la mitad del azúcar (200 gr). Trituramos 30 segundos a velocidad 5-10 progresivamente.Pasamos el contenido a un bol con ayuda de la espátula y reservamos.Ponemos en el vaso el resto del membrillo (200 gr.) y del azúcar (200 gr.) y trituramos 30 segundos a velocidad 5-10 progresivamente.Añadimos al vaso el membrillo triturado que habíamos reservado. Colocamos el cestillo sobre la tapa en lugar del cubilete para dejar pasar aire pero evitando salpicaduras.Programamos 30 minutos a 100º y velocidad 5.Con la espátula bajamos el membrillo que se haya quedado por las paredes. Repetimos el proceso programando otros 15 minutos a 100º y velocidad 5.Pasamos la mezcla a un recipiente o molde (o repartimos en varios). Dejamos enfriar sin tapar unas 2 horas fuera del frigorífico. Después pasamos el molde al frigorífico y lo dejamos un mínimo de 4 horas o, mucho mejor, de un día para otro.

Receta de gachas dulces para desayunar

Las gachas se han preparado toda la vida para desayunar. Aunque ahora también las conocemos con el nombre de porridge y solemos hacerlas con avena, antes se preparaban directamente con harina de trigo y leche. Un preparado humilde y sano que se puede tomar tanto frío como caliente, y que podemos acompañar con fruta, frutos secos o incluso chocolate o cacao puro.Si preparamos las gachas con harina de trigo, lo ideal es tostarla en el cazo antes de añadir la leche para que no tenga sabor a crudo. Nosotros hemos optado por preparar nuestro porridge con copos de avena sin triturar, un poco de miel, algo de canela, unos arándanos, semillas de chía y frutos secos.En menos de 10 minutos tendremos un desayuno sano y rico que, además, podemos variar cambiando de frutas según la temporada o añadiendo otros ingredientes como pasas o trocitos de dátil. Perfecto para adultos, niños y bebés que empiezan a comer sólidos.En un cazo a fuego medio calentamos la leche y echamos la avena antes de que empiece a hervir.Calentamos unos 5-8 minutos con la tapa puesta, removiendo de vez en cuando hasta que la avena espese y se forme una pasta. Añadimos la canela y la miel, removemos de nuevo y apagamos el fuego.Pasamos las gachas a un bol. Añadimos los arándanos y los frutos secos enteros o previamente machacados en el mortero.Para decorar espolvoreamos unas semillas de chía y canela en polvo. Así de fácil es tener listo nuestro desayuno.

Receta de churros caseros al horno

Hay recetas que parecen imposibles de hacer en casa, como los churros, que siempre hemos comprado con su cucurucho de papel, su aceite y su azúcar extra en las churrerías de las calles. Pero hemos podido comprobar que hacerlos en casa para quitarnos el antojo no es nada difícil. Además, como la fritanga nos echa un poco para atrás, hemos preparado una versión al horno.No nos vamos a engañar: como los de la churrería no quedan, pero sí se parecen bastante tanto en sabor como en textura. Además, acompañados de un buen chocolate a la taza están riquísimos y los vamos a tener listos en muy poco tiempo. La masa no tienen ninguna dificultad y solo necesitan 10 minutos de horno.Igual que pasa con los originales, aguantan mal el paso del tiempo, y en cuanto se enfrían pierden bastante, así que lo ideal es preparar la masa y hornear justo cuando queramos comerlos. Van perfectos para una merienda de domingo o para uno de esos desayunos especiales.Precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo.En una cazo a fuego medio echamos el agua, la mantequilla, la panela y la pizca de sal. Vamos removiendo hasta que se derrita la mantequilla.Cuando la mantequilla esté derretida, y sin retirar del fuego, poco a poco vamos agregando la harina y removiendo con una varilla manual para evitar que se formen grumos.Cuando la masa espese, apagamos el fuego, añadimos la esencia de vainilla y un huevo y removemos hasta que el huevo se integre bien en la masa. Después añadimos el otro huevo y repetimos el proceso hasta conseguir una masa homogénea.Llenamos una manga pastelera con la mas. Si tiene una boquilla rizada conseguiremos la forma de churro clásica.En una bandeja de horno sobre papel sulfurizado vamos formando los curros.Horneamos unos 10 minutos hasta que empiecen a dorarse.Sacamos del fuego y rebozamos con azúcar o una mezcla de azúcar y canela.

Receta de crema de cacahuetes sin azúcar

Siempre habíamos oído hablar de ella -mantequilla de cacahuetes, peanut butter en inglés- y rara es la película norteamericana en la que alguien no se prepare un sandwich y lo unte con esta crema. Pero hasta hace poco no se había comercializado de forma masiva por aquí. Y aunque es una crema deliciosa, como suele pasar, algunas versiones industriales llevan toneladas de azúcar y otros ingredientes totalmente prescindibles.Aunque es verdad que también podemos encontrar cremas de cacahuetes saludables que llevan justo lo necesario, es tan fácil de hacer en casa y requiere tan poco tiempo que nos parece que no vale la pena comprarla hecha. Además, si la preparamos nosotros podemos adaptarla a nuestro gusto, añadir especias, dejar algunos trocitos de cacahuetes si nos gusta o ajustar el dulzor.Como intentamos buscar alternativas sanas, sobre todo pensando en los niños y en posibles meriendas libres de azúcar, directamente hemos prescindido de ella. En su lugar hemos añadido pasta de dátiles, otra crema que recomendamos 100% como endulzante.Podemos comprar cacahuetes con cáscara y pelarlos en casa quitando también la piel rojiza interior o comprarlos ya pelados a granel. En cualquier caso, tienen que ser tostados y no llevar sal.Si los cacahuetes tienen cáscara los pelamos.Pasamos los cacahuetes ya sin cáscara a una batidora, procesador de alimentos o robot de cocina. Añadimos la pasta de dátiles. Podemos echar solo una cucharada y más adelante corregir el dulzor. Echamos también la canela y empezamos a triturar. Al principio se formará como una arena gorda. Seguimos triturando haciendo tandas de 30 segundos. Aunque al principio parece que la crema no va a formarse nunca, en unas tandas más empezará a aparecer.Opcionalmente podemos añadir una cucharada de aceite de girasol. Seguimos triturando hasta conseguir la textura deseada. Al principio será muy densa pero si seguimos triturando se irá haciendo más líquida.Cuando tengamos la pasta cremosa, probamos y añadimos más pasta de dátiles si es necesario. Si queremos más dulzor podemos echar un poquito de miel. A nosotros no nos ha parecido necesario.Pasamos la crema a un tarro de cristal y guardamos en el frigorífico. Aguantará varias semanas sin problemas.

Receta de albóndigas con tomate en Thermomix

Las albóndigas con tomate son un clásico que nunca pasa de moda. Hace un tiempo ya vimos cómo preparar la receta tradicional y ahora vamos a hacerla también en Thermomix. Nos ha gustado esta versión porque las albóndigas se hacen al vapor, consiguiendo que sean algo más sanas e igual de ricas.Aunque nosotros hemos usado únicamente carne de ternera, podemos hacer una mezcla de ternera y cerdo si nos gusta más. En cualquier caso, lo más importante es que sea carne de calidad, que podamos escoger nuestra pieza y que la piquen al momento para llevar.La ventaja de utilizar un robot de cocina -a parte de evitarnos la parte de picar ingredientes- es que podemos prepararlo todo en el mismo vaso y el accesorio Varoma. Las albóndigas se hacen con el vapor que produce la salsa de tomate cuando se cocina y en poco tiempo está todo listo. Además, es la típica receta que se puede congelar perfectamente y organizar varios tuppers con la salsa de tomate y todo, para que un día con prisa tengamos las albóndigas ya listas.En un bol, ponemos el pan con la leche para que se empape muy bien y se ablande.Ponemos en el vaso del Thermomix el perejil con un ajo y trituramos 5 segundos a velocidad 7. Bajamos los restos de las paredes con la espátula y repetimos el proceso si lo queremos más picado.Añadimos al vaso la carne picada de ternera los huevos, sal y pimienta al gusto. Escurrimos muy bien el pan y lo añadimos también al vaso. Mezclamos 10 segundos a velocidad 5.Engrasamos la base del Varoma con un poco de aceite, tanto la parte de abajo como la bandeja superior. Nos ponemos también un poco de aceite en las manos y vamos formando bolas de carne de tamaño mediano con la masa. Las repartimos en el fondo del Varoma (dejando orificios sin tapar para que pase el vapor) y en la bandeja superior sin que se toquen entre ellas. Reservamos.En el vaso, ponemos la cebolla, un ajo y el aceite de oliva virgen extra. Trituramos 5 segundos a velocidad 5 y, a continuación, sofreímos 3 minutos a 120º y velocidad 1.Añadimos el tomate triturado, la sal y la pimienta. Colocamos el Varoma con las albóndigas en su posición y lo tapamos. Programamos 20 minutos con posición Varoma y velocidad 1.Destapamos el Varoma con cuidado de no quemarnos. Vertemos la salsa de tomate en una fuente y las albóndigas encima. Listo para servir.

Receta de albóndigas con tomate en Thermomix

Las albóndigas con tomate son un clásico que nunca pasa de moda. Hace un tiempo ya vimos cómo preparar la receta tradicional y ahora vamos a hacerla también en Thermomix. Nos ha gustado esta versión porque las albóndigas se hacen al vapor, consiguiendo que sean algo más sanas e igual de ricas.Aunque nosotros hemos usado únicamente carne de ternera, podemos hacer una mezcla de ternera y cerdo si nos gusta más. En cualquier caso, lo más importante es que sea carne de calidad, que podamos escoger nuestra pieza y que la piquen al momento para llevar.La ventaja de utilizar un robot de cocina -a parte de evitarnos la parte de picar ingredientes- es que podemos prepararlo todo en el mismo vaso y el accesorio Varoma. Las albóndigas se hacen con el vapor que produce la salsa de tomate cuando se cocina y en poco tiempo está todo listo. Además, es la típica receta que se puede congelar perfectamente y organizar varios tuppers con la salsa de tomate y todo, para que un día con prisa tengamos las albóndigas ya listas.En un bol, ponemos el pan con la leche para que se empape muy bien y se ablande.Ponemos en el vaso del Thermomix el perejil con un ajo y trituramos 5 segundos a velocidad 7. Bajamos los restos de las paredes con la espátula y repetimos el proceso si lo queremos más picado.Añadimos al vaso la carne picada de ternera los huevos, sal y pimienta al gusto. Escurrimos muy bien el pan y lo añadimos también al vaso. Mezclamos 10 segundos a velocidad 5.Engrasamos la base del Varoma con un poco de aceite, tanto la parte de abajo como la bandeja superior. Nos ponemos también un poco de aceite en las manos y vamos formando bolas de carne de tamaño mediano con la masa. Las repartimos en el fondo del Varoma (dejando orificios sin tapar para que pase el vapor) y en la bandeja superior sin que se toquen entre ellas. Reservamos.En el vaso, ponemos la cebolla, un ajo y el aceite de oliva virgen extra. Trituramos 5 segundos a velocidad 5 y, a continuación, sofreímos 3 minutos a 120º y velocidad 1.Añadimos el tomate triturado, la sal y la pimienta. Colocamos el Varoma con las albóndigas en su posición y lo tapamos. Programamos 20 minutos con posición Varoma y velocidad 1.Destapamos el Varoma con cuidado de no quemarnos. Vertemos la salsa de tomate en una fuente y las albóndigas encima. Listo para servir.

Receta de bizcocho de yogur griego y arándanos

Ahora que ya conocemos todos los trucos para conseguir un bizcocho perfecto, no podemos dejar de probar versiones, como esta de yogur griego con arándanos frescos que queda de lo más esponjoso y con un toque a frutas del bosque buenísimo.Además de arándanos podemos añadir algunos trocitos más de fruta como manzana, que le va muy bien o, si somos muy golosos, unos pedacitos del chocolate que más nos guste. Eso sí, todos los trocitos que vayamos a añadir a la masa tienen que ir previamente enharinados. Este es un truco muy importante para que no se peguen al fondo del molde y acabemos con una capa pegajosa, quemada y reseca en la base del bizcocho.Este bizcocho, como la mayoría, se congela muy bien. Si no vamos a consumirlo en los siguientes dos o tres días, podemos partirlo en porciones individuales, guardarlas en bolsas especiales o en un tupper en el congelador y sacar una porción cada vez que tengamos antojo. Seguirá estando igual de bueno y esponjoso.Precalenteamos el horno a 200º con calor arriba y abajo. Forramos el fondo de un molde de unos 24cm con papel sulfurizado, o simplemente lo engrasamos bien con aceite o mantequilla. En un bol grande batimos los 3 huevos con una varilla manual. Añadimos el yogur, el azúcar y el aroma de vainilla. Seguimos batiendo hasta que quede bien integrado. Agregamos la harina y la levadura con un tamizador o colador para evitar que salgan grumos. Mezclamos, añadimos el aceite y removemos hasta conseguir una mezcla suave.Enharinamos los arándanos para que no acaben todos pegados al fondo. Aún así, por el peso, tienden a quedar en la parte baja del bizcocho. Los añadimos a la masa y con una cuchara mezclamos con suavidad. Vertemos el contenido del bol en el molde y horneamos 30 minutos a 200º. Para comprobar si está hecho, clavamos en el centro del bizcocho un pincho o cuchillo: si sale limpio estará listo.Dejamos templar y desmoldamos con cuidado. Espolvoreamos azúcar glass con un colador.

Receta de bizcocho telaraña de castañas y chocolate

Un año más, las calabazas con ojos y boca, los fantasmas, los zombies y las telarañas invaden los espacios dedicados a los más pequeños, que ya han adoptado Halloween como una fiesta más y disfrutan disfrazándose de monstruos y dándose sustos unos a otros por los rincones.Aprovechar esta fecha para preparar una merienda terrorífica nos parece una gran idea, y combinar nuevas tradiciones con las de siempre aún más. Por eso hemos decidido preparar este divertido bizcocho de castañas y chocolate con forma de telaraña. Es muy fácil de hacer y, además de bonito, está riquísimo.Preparar un puré de castañas casero es muy fácil, pero si preferimos saltarnos este paso podemos comprarlo ya hecho. Si nos gusta encontrar trocitos de castaña, podemos reservar algunas, picarlas y añadirlas a la masa del bizcocho previamente enharinadas para que no acaben todas en el fondo.Para preparar puré de castaña casero solo tenemos que asar las castañas, pelarlas y triturarlas con un poco de agua usando una batidora o robot de cocina hasta conseguir una pasta. No es necesario añadir azúcar.Precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo. Forramos el fondo de un molde redondo con papel sulfurizado y engrasamos las paredes con mantequilla o aceite.En un bol grande batimos los 3 huevos. Añadimos el azúcar y el yogur, y seguimos batiendo con una varilla de mano. Añadimos la harina y la levadura con un tamizador o colador para evitar grumos. Incorporamos el aceite, el puré de castañas y la canela, y removemos con energía hasta que todo quede bien integrado.Vertemos la mezcla en el molde y horneamos 30 minutos a 200º. Para comprobar si está hecho, pinchamos con un cuchillo: si sale limpio está listo. Sacamos el bizcocho del horno, dejamos templar y desmoldamos.Fundimos por un lado el chocolate negro y por otro el blanco, al baño María o al microondas a baja potencia e intervalos de 30 segundos para que no se queme.Ponemos el bizcocho sobre una rejilla o papel de horno y bañamos con el chocolate negro. Con una lengua o espátula cubrimos toda la superficie con el chocolate.Con una manga pastelera de boquilla fina o con una jeringuilla hacemos círculos de más pequeño a más grande con el chocolate blanco, empezando por el centro con el círculo más pequeño.Con la punta de un cuchillo arrastramos el chocolate blanco desde algunos puntos del círculo más pequeño del centro hacía el exterior como si hiciéramos porciones. Esto nos dará el efecto de telaraña. Tenemos que hacer este paso mientras el chocolate esté líquido.Dejamos enfriar el chocolate a temperatura ambiente para que se endurezca o lo ponemos en el frigorífico 20 minutos si tenemos mucha prisa. Listo para servir.